El sindicato denuncia a funcionarios de Senasa por malos tratos y graves persecuciones de género.

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) comenzó desde esta mañana con medidas de fuerza en el puesto sanitario que une Catriel (Río Negro) con 25 de Mayo (La Pampa). En esta delegación de SENASA además de las precarias condiciones edilicias, existe persecuciones y malos tratos ejercidos por la supervisora del lugar Mirna Contreras.

Nuevamente el sindicato  demanda la reapertura de la COPIC (Comisión permanente de Interpretación y Carrera) a los efectos de incluir la zona patagónica y las funciones especificas del personal que cumple tareas en las barreras, para garantizar un aumento de sueldo para estos agentes.

El gremio refirió que la falta de inversión en las barreras de control que se encuentran en las rutas de la provincia es total y que las condiciones edilicias son pésimas afectando la salud y seguridad no sólo de los trabajadores, sino también de todas las personas que transitan por las regiones rionegrinas.

Por último la entidad sindical advirtió que producto de todas las falencias nombradas anteriormente en cada uno de los puestos de control se está afectando de manera notoria el status sanitario de la región ya que los controles no pueden llevarse adelante de una manera eficiente y muestran la incapacidad de gestión de los funcionarios de turno.