La negativa del Gobierno de adelantar la revisión paritaria se traduce en un perjuicio para los estatales que no podemos tolerar. Por eso, hemos decidido convocar a todas las provincias y nos encaminamos a un paro general.

El proceso inflacionario no cesa. Los precios subieron 7% en agosto y 56,4% en lo que va del año. Tenemos que evitar que más estatales caigan en la pobreza. La medida de fuerza se tiene que sentir en todo el país y, además del Presidente, el mensaje le tiene que llegar a todos los gobernadores e intendentes.

Con un 60% de estatales que perciben ingresos de pobreza y una proyección inflacionaria de 90% para este año, exigimos adelantar la reapertura de las paritarias, adelantar los porcentajes restantes y un aumento de emergencia.