La filtración de conversaciones entre funcionarios políticos, jueces federales y empresarios denominada Chat Gate, quienes se reunieron en la mansión de Joe Lewis en Lago Escondido, representa un escándalo bochornoso en la vida democrática de nuestro país. Las instituciones de la democracia deben actuar con penas severas ante la delincuencia organizada.

Siempre dijimos que la justicia corrupta era el principal obstáculo en esta causa por la soberanía. El juez Mahíques primero cerró la causa por la compra irregular que hizo Lewis y ahora el magnate le presta la mansión.

Debemos ponerle fin a la impunidad de algunos funcionarios judiciales, el poder económico y el poder político. Es necesaria una reforma judicial urgente que ponga fin a estos privilegios y asimismo reestructure el sistema de justicia con representación popular.

La Justicia está compuesta de personas que no fueron elegidas por nadie y tienen privilegios materiales como ningún otro argentino. La imagen de los jueces se encuentra por el piso producto de este tipo de hechos.

Además, este punto de inflexión debe permitirnos recuperar la soberanía plena sobre Lago Escondido, con decisión política de la Nación y la Provincia. Lewis ha convertido ese rincón de la patria en una zona franca.