Por Maricel Cevoli.

La ciudad de Viedma ingresa en la fase 5 (distanciamiento social) y esto nos convoca a pensar mucho más aún en un encuentro de responsabilidades individuales y del Estado.

Esto significa que habiendo alcanzado la fase 5 con lo que ello conlleva de entre otras cosas mayor movimiento, empieza a jugar un factor importante que es lo que denominamos «responsabilidad individual».

mucho de esto se habla cuando se sale masivamente a la calle con la intención y el deseo de encontrarse con los seres queridos, de poder tener mayor acercamiento a sus amigas y amigos y hablamos de responsabilidad individual en cuanto a la conciencia que cada uno y una de nosotros debe tener en cuanto a las situaciones vividas y en el de poder vivir sin circulación viral.

Nos significa, pensar en el otro y la responsabilidad en cuidarnos y cuidar al otro, también seguir atendiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias que con tan buen tino nos siguen aconsejando ya que no tenemos circulación del virus y por esto, no podemos relajarnos al punto tal de hacer aquellas cosas que durante tres meses nos pidieron que no hiciéramos».

El virus puede volver y eso no queremos que suceda, por eso es importante que sigamos pensando en que debemos cuidarnos, esta pandemia nos puso en evidencia cuestiones sociales y las individuales.

Entiendo desde mi rol y mi formación profesional que muchas veces por ese distanciamiento puede generar dudas respecto a los afectos que nos puedan propiciar nuestros seres más cercanos, algo que colabore y contribuya el poder seguir sosteniendo esta medida, es tener la certeza de que no tener contacto físico no significa que no nos queremos pensando en que en este momento el cuidado personal es muy importante sobretodo, el del cuidado de los seres mas cercanos, esta es la mejor manera de brindarle todo el cariño, aún parezca paradójico.